Tocando a la academia de la lengua, con pluma que corta sus reglas. Dejándola celosa de su orgasmo, ansiosa de acabar y no haber llegado. Predispuesta a hacer critica y acabar con un dedo, el placer que yo le he negado. Masturbándose con sus manos, logrando saciar su estigma de premiar a quien cuenta palabras por linea. A quien usa la rima, las acopla a cuentas de números que describen las distintas formas de componer versos, poemas, leyendas y rimas. Sonetos, cuartetos y prosas que este que escribe las destroza. Eyaculando antes, con mala intención. Para crearles la ansiedad de quien ve correrse y no llegar. Dándoles la clave de como y porque poder criticar, enseñándoles el dedo corazón en forma de canción. Que canto y escribo en frecuencia propia, en hercios que ellos no componen. Saliendo de su cama entre los gritos de no te limpies tus flujos con mis sabanas. No escribas letras que escapan de leyes de la gramática y las letras. No uses la lengua para excitar a las personas, para llevarlas al orgasmo multitudinario. Para crear movimiento contra la opresión. No tendrás nunca un premio, por dejar a la academia con un sofoco. Por gritar a toda voz, hazte un dedo cuando veas que con mis letras rompo tu diccionario y doy patadas a normas, políticas y claves de composición. Dejándote con ganas, sin importarme como tus normas quedan ansiosas en la cama. HAZTE UN DEDO, DATE PLACER Y TU PREMIO. "Orgasmo del buen literario."

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