jueves, 16 de octubre de 2014

as a distribuir sobre una población. Dando a los drones la semejanza con las pilas donde lavarse las manos de la culpabilidad. Aniquilación con mando a distancia, paquete-ría de muerte con entrega en mano. Donde aviones con estómagos repletos de sobres con TNT más algún ingrediente secreto, pero sin mentalidad humana que los gobierne. Allanan los caminos a los afamados miembros de las siglas, que sus súbditos lucen cascos del color del cometa Sión. Protectores de kilómetros de tuberías y minas del beneficio, pero inmóviles ante las atrocidades que se cometen ante ellos, los miembros armados y enfrentados del pueblo elegido para el saqueo justificado de las naciones unidas. Les vendemos las armas y las razones por la que matarse entre ellos, luego bombardeamos al que impone control y mandato. Por impostor a las reglas del juego sucio de robar es tradición, justifica lo futuro. Así nuestros cascos azules no porque estén iluminados, sino porque están amparados por el lado extra-bueno. Pueden proteger intereses económicos pero no humanos, dando nombre a esto como; "Ayuda humanitaria". Supongo por el favor que nos hacen a los acomodados del primer mundo, de estar calentitos y llenos de lujos. Gritemos dando las gracias por la ayuda humanitaria que trasmitió Picasso en el cuadro donde los aviones repartieron a los agraciados habitantes de Gernica, el caos, la muerte y destrucción. Como si fuera oro, incienso y mirra.
— se siente irritado



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