jueves, 16 de octubre de 2014

Show; "Tras los biombos de la corona" ----.....---- Los Reyes no terminan la partida, siendo el ultimo abatido en la pista del baile del genocidio. En la cancha del pueblo protegido, del Moisés engreído que con alfombra roya calada y calzada, ya tiene papel de ser impune y elevado al trono. Heredero protegido y entrenado en los mejores centros de enseñanza de asesinos en Oxford, militar en elevado general, en mandamás y primo de satanás. En preparado por el mejor, por los que mandan las andanadas, por los que instauran las democráticas normas. Por los traductores de según en que contexto, pongo una u otra traducción. Redondo muestrario de tener preparado, los más pequeños detalles del juego que les toca hacer. Atadas las reglas de lo que pasara una sola vez, sin atar las normas de avanzar de los demás. Dejando a franco como esencia en frasco, como portador de herencias, depositador de ultima voluntad. Haciendo el juego del dictador y su sucesión. Siguiendo el pueblo sin voz, con voto cada 4 engaños, con la canción aprendida para toda ocasión, de vitorear al opresor. Con 6 escaños en Podemos, con ellos en su poder, con cien colores en el día de la votación. Plasmando la desunión, el miedo a dejarles solo entre el azul oscuro y el rojo fuerte, como bandera de lo que represento. Ellos dicen que voces cargadas de importunio, de escoger la ocasión, de aprovechar la desconfianza, de sembrar en su barrizal, de cagarse en dios. Nuevos disidentes de hacerles frente, de insultarles desde el sofá, de cagarse en su puta nación y en su Rey y en la reli-ficción. Príncipes desencantados 47 millones, el sapo se llevo a la del medio de comunicación, el pacto fue firmado en el 78 y hoy exigen fidelidad a firmas pasadas. A sueños realizados, a que dejemos de soñar. Dicen que derrepente y alrededor del mundo a la gente le a dado por querer hablar, por querer votar más, por reclamar y aclamar, por querer hablar más y menos trabajar. Por osar querer ser mayor, por salir a decir a quienes solo nos ven como estorbos, que nos dejen decidir. Que la militar y la policía tendría que hacernos el paseillo, en vez de repartir. Que el REY es el puto pueblo, que príncipes hay mil. Que no somos borregos y queremos hablar y pedir, que de quien hay que protegernos es del misil. Del cabrón que brinda la paz, atada a su cañón. Del desviado que desvía el dinero a su mismo cajón, del empatico más democrático y menos hablador. El cabrón que cree que dios es tan cabrón como el obispo violador, como el papa de todo dios. Como el que sufre en el palo o como sufrimos en el salón. Claro que queremos hablar, claro que no queremos bombardear, claro que reconozco lo que entra en la urna si la instalo yo. Claro que voces más pequeñas quieran hacerse oír, pues están hay. Claro esta que los nacionalismos y devén cambiar, dejar de ver las fronteras como diferencias y menos sus gentes. Dejar que los demás puedan tomar decisiones, hace entenderse. Plantarse y proteger es dar la espalda y lanzar andanadas (de bombas). Cuanto político cabrón que es economista, cuanto político que cree en dios, cuanto político republicano que quiere a su patrón. Cuanto Rey republicano y príncipe rano. Cuanta princesa que no va de la mano. Tanto pueblo que no puede hablar, solo votar. Pues ya sabéis. "hijo puta el que voto"


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