Show degradado que no romperá el infinito. Sistema apestoso que emana la bilis como veneno sobre los hombres/mujeres y su madre. Dios sepultado que yace antes de haber nacido, regado por la codicia de su pueblo prometido. Sobornadas y calladas las únicas leyes por el interés de sus ambiciones, de sus posiciones. Esas que enseñan a destruir, agotar y desgastar. A competir para crear la total ceguera de vida, obstaculizando la libertad del hombre/mujer. Enfermando con despropósito apestoso, al globo que nos trasporta en este viaje estelar al infinito. Dioses que castigan para crear las leyes de superación y el posicionamiento, de sus pirámides de esclavitud. Dioses que fomentan las luchas, las clases, los pueblos, que exigen penas y penitencias. Que castigan al pobre y engrandecen al rico, buscando el continuo sometimiento por la búsqueda de la ascensión al siguiente peldaño. Vida que no es vida, pero si carrera hacia el único destino que nos han impuesto"la muerte". Lo que aseguran que es nuestro destino. Ser productivos, constantes, ser trabajadores y cotizan-tes, ser luchadores sin cerebro para elevar a sus dioses y gobernantes. A sus obispos y sus jueces, a sus generales y sacerdotes, a sus banqueros y empresarios. Generando su riqueza y nuestra pobreza, consumiendo nuestras vidas en el malsano arte del trabajo. Destruyendo el tiempo de las experiencias de todas las personas. Negándonos a nosotros mismos a alcanzar la vida plena, la felicidad mas absoluta. Poniendo hombre sobre hombre, buscando el sometimiento, separando y diferenciando a los hombres por colores y lugares. Abnegando con podredumbre a nuestra madre tierra, extrayendo el jugo de sus entrañas. No tengo ganas de seguir su sistema, muriendo en vida con ganas de vivir. Pereciendo con tantas normas en las que no creo, despertando al guerrero que llevo dentro al dios que habita en mi. Tiempo tenemos todos para encontrarnos en la paz con el globo. Los religiosos, los políticos, los banqueros, los militares, los obreros, los blancos, los negros, los amarillos, los árabes, los cristianos. Los rojos y los colorados, los de arriba y los de abajo. Pero seria un enorme fallo o para los creyentes un pecado no pensar en los que vienen cuando nosotros este planeta hallamos dejado. Conteniendo mi forma de expresarme hasta el infinito, reviento y digo: Me cago en los dioses y sus eruditos.
—
No hay comentarios:
Publicar un comentario